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Charla sobre:

Salud Infantil de 0 a 6 años

  • Lugar:

    Colegio San Antonio de Padua (Cáceres)

  • Fecha:

    13 de noviembre de 2024

  • Ponente:

    Ignacio Arroyo Carrera

  • Especialidad:

    Pediatra

Índice de temas:


La leche materna

La leche materna es el mejor alimento para el bebé y favorece que el vínculo afectivo entre madre y bebé sea más precoz. Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida.

Diversificación alimentaria

A partir de este momento, y manteniendo la lactancia materna, será necesario añadir gradualmente nuevos alimentos para cubrir sus necesidades nutricionales.

El proceso de diversificación alimentaria que consiste en la introducción de la alimentación complementaria y que consiste en todo el alimento que comienza a tomar el lactante distinto de la leche materna y la fórmula adapatada (LM/FA), idealmente se debería iniciar a los 6 meses (nunca antes de los 4 meses), debe individualizarse, y puede variar según las características del niño, incluido su crecimiento, su desarrollo psicomotor y el interés que demuestre para probar nuevos sabores y texturas.

La incorporación de nuevos alimentos se debe hacer de manera progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, respetando un intervalo de algunos días para cada nuevo alimento y observando cómo se tolera. Hay que evitar los alimentos que, por su consistencia y/o forma, puedan causar atragantamiento.

 

Aprendizaje de hábitos saludables

El niño desde el nacimiento debe aprender de forma progresiva a mamar, probar, masticar, tragar y manipular alimentos, y también a descubrir diferentes olores, sabores y texturas de los mismos.

La alimentación es un proceso voluntario y continuo, debemos enseñar unos hábitos alimentarios saludables desde el primer momento.

La educación de la conducta alimentaria tiene el objetivo de conseguir, además de un buen estado nutricional, el aprendizaje de hábitos alimentarios saludables.

La alimentación favorece momentos privilegiados para la comunicación, ya que permite el contacto físico, visual y auditivo con los padres.

Las comidas tienen que ser espacios de contacto, de relación y de afecto, donde la actitud del adulto debe ser de confianza y aliento.

La actitud de los padres

Es conveniente tener un ambiente tranquilo, relajado y confortable durante las comidas, donde se eviten distracciones como la televisión y los teléfonos, esto facilita las buenas prácticas alimentarias, estimula la interacción social, y el desarrollo cognitivo del niño.

Debemos tener una actitud receptiva y tolerante en caso de rechazo de la comida por parte del niño porque favorecerá la resolución de esta actitud.

Hay que tener presente que no todos los niños comen la misma cantidad de alimento, y por lo tanto, no es bueno compararlos entre ellos.

Cada niño tiene unas necesidades diferentes que, además, varían a lo largo del tiempo. Debemos respetarlo y no forzarle.

Es lo que se denomina alimentación perceptiva, que busca interpretar las claves que el lactante transmite a la hora de comer para adecuar de forma individualizada los alimentos a cada niño.

¿En qué no ser estrictos?

El orden de introducción de los alimentos de la alimentación complementaria es orientativo (aunque hay excepciones), y varía en función de la cultura y las preferencias individuales.

La evidencia científica nos demuestra que no hay razones para ser tan estrictos como se pensaba antes, cada vez hay más datos que nos dicen que el retraso en la introducción de alimentos potencialmente alergénicos no disminuye la aparición de la alergia.

Inicialmente debemos ofrecer alimentos ricos en hierro, sobre todo en niños que continúan siendo amamantados.

Los tipos de alimentos

Verduras, frutas y hortalizas: proporcionan vitaminas (C, B6), minerales, almidón y fibra, las frutas deben consumirse frescas (evitar los zumos), y las verduras cocinadas al vapor o hervirlas con poca agua. Deben tomarse todos los días.

El primer aporte proteico a introducir es la carne (proteínas de alto valor biológico), las vísceras no presentan ventajas y sí riesgos (mayor % de parásitos, tóxicos y hormonas), el caldo de carne no tiene valor nutritivo.

Cereales: fuente importante de fibra y energía por su contenido en hidratos de carbono complejos, también aportan proteínas de origen vegetal, minerales, ácidos grasos esenciales y vitaminas. Gluten alrededor del 7º mes (ESPGHAN 4-12 meses). Evitar consumo excesivo de arroz integral ( debido al arsénico en el agua de cultivo).

Pescado: empezar por blanco (a los 8-9 meses), que se alternará con la carne. El azul aporta ácidos grasos poliinsaturados, omega 3 y 6.

Huevo: importante fuente de proteína (como 30 g de carne magra) y ácidos grasos predominantemente poliinsaturados. Deben administrarse cocinados, el huevo crudo se digiere < 50% y tiene mayor capacidad alergénica. A partir 9 meses.

Legumbre: valor biológico proteico. Lenteja a partir de los 9-10 meses.

Debemos ir aumentando la consistencia de los alimentos progresivamente: comenzar con texturas grumosas o semisólidas a partir de los 9 meses.

En la alimentación de los primeros 2 años de vida no se debe añadir azúcar, miel, edulcorantes ni sal.

Para minimizar la pérdida de nutrientes en la cocción de verduras y hortalizas se recomienda cocer al vapor o hervir con una cantidad pequeña de agua, realizando una cocción rápida tapando el recipiente.

¿Cómo preparar y manipular los alimentos?

Los alimentos infantiles deben prepararse y manipularse con condiciones higiénicas estrictas. Si no se consumen de forma inmediata deben conservarse refrigerados (hasta 24-48 horas) o congelados.

Mientras el lactante toma solo leche (materna y/o adaptada) no necesita beber agua. A partir del sexto mes, sí se recomienda ofrecer agua al niño y que éste beba según su sensación de sed sin forzar.

No introducir la leche de vaca antes de los 12 meses (contenido pobre en hierro), entera. A partir de los 7-8 meses puede introducirse yogur natural no azucarado.

No añadir sal ni administrar alimentos salados como conservas, caldo en pastillas o sopas de sobre.

¿Qué alimentos evitar?

Hay que evitar las espinacas y las acelgas antes de los 12 meses por su contenido en nitratos.

Los niños menores de 6 años no deben consumir carne procedente de animales cazados con munición de plomo por el riesgo de daño neuronal.

Los niños menores de 3 años deben evitar el consumo de pescado azul grande (pez espada o emperador, cazón, atún) por su contenido en mercurio.

Debe también evitarse el consumo habitual de cabezas de gambas, langostinos y cigalas, o el cuerpo de crustáceos parecidos al cangrejo, por la presencia de cadmio.

No administrar frutos secos enteros antes de los 4-5 años (peligro atragantamiento), sí en polvo previamente (alimentos ricos en energía, fuente de proteínas vegetales y lípidos cardiosaludables).

Debemos favorecer que el niño realice las comidas con el resto de la familia.

Es aconsejable

Hay que animarle a comer alimentos nuevos y felicitarle cuando lo haga.

Dejarle comer con los dedos o sólo cuando veamos que puede hacerlo.

La alimentación guiada

Baby-led weaning (alimentación guiada por el bebé)

Es el proceso de destete de un bebé en el que introducimos alimentos sólidos en su dieta que puede comer de forma autónoma con sus propias manos.

Importante ofrecer trozos de alimentos de consistencia blanda apropiados a su desarrollo psicomotor, inicialmente “palitos”. El niño coge los alimentos desde el principio, inicialmente con la mano. El aporte lácteo complementario, a demanda.

Ventajas: favorece la alimentación perceptiva.

Riesgos: no suficiente aporte calórico, comida poco variada (depende de los padres), posibilidad de atragantamiento.

Recomendaciones alimentación cuando son más mayores

Debe hacer 4-5 comidas al día, la de media mañana si se levanta pronto, sin saltarse ninguna.

El desayuno es una comida importante del día.

Alimentos saludables: frescos, de temporada, de cercanía, equilibrados (habitualmente exceso proteico), variados, (dieta mediterránea), no freír, farináceas (pan, pasta, arroz) mejor integrales.

Alimentos a limitar: alimentos procesados en general (comida rápida, alimentos precocinados, pizzas, embutidos y carnes procesadas como patés, salchichas y hamburguesas), cereales refinados o con azúcares añadidos (pasteles, bollería industrial, galletas, mermeladas, chocolates, helados, snacks, refrescos, zumos y salsas industriales), grasas saturadas y sal.

No dar bebidas energéticas ni suplementos de vitaminas y/o minerales como sustituto de la alimentación saludable.

Las máquinas expendedoras de bebidas y alimentos no deben estar en espacios accesibles a los niños.

Actividad física

Beneficios: buen desarrollo de órganos vitales y del aparato locomotor, mejora la coordinación y el neurodesarrollo, evita el sobrepeso, ayuda a dormir mejor y previene las enfermedades cardiovasculares y metabólicas.

  • Práctica regular de un deporte (mejor supervisado) adecuado a su edad (en más pequeños actividad extraescolar que implique actividad física).
  • Hacer con los niños las actividades familiares: pasear al perro, ir a la compra, cocinar, limpiar la casa,…
  • Ir andando a las actividades diarias, no usar el ascensor.
  • Limitar el tiempo de sedentarismo, fundamentalmente frente a las pantallas.

El sueño

Es una actividad fundamental para el bienestar físico, intelectual y emocional, tanto del niño como de sus cuidadores, por lo tanto debe realizarse en las mejores condiciones para que el descanso sea adecuado. Hemos de tener en cuenta que las fases del sueño van cambiando y madurando según la edad.

Durante los 6 primeros meses los niños se despiertan a menudo, la mayoría de las veces por hambre, favorece el apego. Tener en cuenta que los niños amamantados suelen tardar más en hacer la pausa nocturna completa, pero no les perjudica.

Debemos atender el llanto nocturno.

Riesgos del sueño y evolución

Importante conocer las medidas para disminuir el riesgo de la muerte súbita del lactante: posición boca arriba, no almohadas ni otros dispositivos que puedan causar sofocación, colchón de dureza intermedia, temperatura adecuada, no fumar en el domicilio.

A partir del año suelen dormir 6-8 horas seguidas por la noche + siestas diurnas, a veces varias.

Conforme crecen van disminuyendo las horas de sueño, a los 2 años duermen 13 horas de promedio, a los 3-5 años 10-12 horas y a los 6-10 años 10 horas. A los 2-4 años pueden dormir una siesta, no deben ser largas o tardías.

Recomendaciones para el sueño

Mantener unos horarios fijos, incluyendo los fines de semana.

Crear una rutina relajante, tranquila, para realizar todos los días antes de dormir (baño, leer un cuento) y que debe finalizar en el dormitorio aunque debemos establecer límites claros (número de cuentos, canciones…) si el niño se queja a la hora de quedarse solo, esto ayuda a que el niño se dé cuenta de que llega la hora de dormir, esta rutina presueño establece un “apego seguro”.

Debe haber un ambiente relajado, sin ruidos, con poca luz y temperatura confortable.

No acostarlo con hambre y evitar que beba muchos líquidos antes de dormir.

No realizar ejercicio excesivo justo antes del sueño.

Evitar siestas muy prolongadas.

Evitar uso de dispositivos digitales (consolas, tabletas, ordenadores, ...) antes de acostarse.

Debe dormir solo sin ayuda, intentando que no asocie el dormir con “el pecho”, “el biberón” o “alguien cantándole”; puede utilizarse, sin embargo, un peluche para aquellos momentos en los que eche de menos a sus padres.

No utilizar la habitación para el castigo.

Todas las personas que intervengan en el momento de irse a dormir deben actuar siempre de la misma forma.

Si no se consigue y hay despertares frecuentes es importante transmitir tranquilidad y seguridad e intentar no perder los nervios.

Colecho

El colecho es una práctica en la que bebés o niños pequeños duermen con uno o los dos progenitores.

Efecto protector para el mantenimiento de la lactancia materna.

Factor de riesgo para la muerte súbita del lactante.

Al menos no recomendable en lactantes menores de tres meses de edad, prematuridad y bajo peso al nacimiento, padres que consuman tabaco, alcohol, drogas o fármacos sedantes, situaciones de cansancio, colecho sobre superficies blandas, colchones de agua, sofá o sillones, y compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas.

El paso a otra habitación

Paso a otra habitación: decisión de la familia, tal vez no antes de los 6 meses y no más tarde de los 2 años (recomendación AAP 12 meses, AEP 6 meses).

Consejos cuando se haga:

  • El niño debe aprender a dormirse solo, sin ayuda, en su cuna.
  • Dejar abierta la puerta del cuarto.
  • Evitar luces ya que interfieren en la secreción de melatonina, si se precisa, piloto de luz tenue.
  • Tener un horario regular para acostarlo y levantarlo.
  • Mantener una temperatura confortable en la habitación.
  • Evitar el exceso de ruido ambiental.
  • Si llora hay que atenderlo de forma tranquila, pero con pocas palabras, no conviene encender luces, ni jugar, se le puede dar agua o su chupete, podemos sentarnos a su lado, pero mejor sin cogerlo en brazos.

Accidentes de 0 a 2 años

De 0 a 2 años, hay que tener en cuenta y estudiar:

  • Seguridad en el automóvil.
  • Temperatura del agua del baño.
  • Prevención de quemaduras en el hogar (cocina).
  • Supervisión de superficies elevadas, ventanas, escaleras, protección alrededor de piscina.
  • Elementos peligrosos del hogar (enchufes, esquinas, ventanas, ángulos de puertas).
  • Prevención de la aspiración de cuerpo extraño. Desaconsejar la ingesta de frutos secos, golosinas o jugar con globos vacíos o inflados.
  • Almacenamiento seguro de fármacos y sustancias tóxicas (a partir de los 9 meses).
  • Desaconsejar el uso de andadores.
  • Teléfono del Instituto Nacional de Toxicología: 915620420.

Accidentes de 2 a 6 años

De 2 a 6 años, nuestra atención se centrará en:

  • Seguridad en el automóvil y educación vial.
  • Almacenamiento seguro de fármacos y sustancias tóxicas.
  • Proteger o impedir el acceso a elementos peligrosos del hogar.
  • Prevención de incendios del hogar.
  • Seguridad en las piscinas.
  • Prevención de la aspiración de cuerpo extraño.
  • Seguridad en bicicleta.

Vacunaciones

Pocas medidas preventivas han tenido mayor efecto en la reducción de la mortalidad de la población de todo el mundo como las inmunizaciones. Desde la perspectiva de la salud pública, las vacunas han demostrado ser la herramienta más costo-efectiva de la que disponemos.

Afortunadamente en los últimos años se han ido incorporando al calendario vacunal infantil de nuestra comunidad casi todas las vacunas recomendadas para la infancia y ampliando la cobertura vacunal de algunas de ellas, por ejemplo la incorporación de la vacuna neumocócica conjugada de 15 serotipos, la tetravalente meningocócica que incluye ACWY, o la inclusión de los niños en la vacunación del virus del papiloma humano.

Calendario de vacunaciones

Actualmente se vacuna de poliomielitis, difteria, tétanos, tosferina, haemophilus influenzae, hepatitis B, sarampión, rubeola, parotiditis (triple vírica), enfermedad meningocócica (Men B y Men ACWY), varicela, virus del papiloma humano, enfermedad neumocócica y gripe (de 6 meses a 5 años).

Sólo no está incluida la vacuna frente al rotavirus excepto para prematuros < 32 semanas, Madrid acaba de incluirla para toda la población.

También está incluida desde 2023 la inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS) con el anticuerpo monoclonal nirsevimab, habiéndose detectado en todos los países donde se realizó, incluida España, una disminución de ingresos por bronquiolitis del 70%.